MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE MONSALUD, GUADALAJARA

Del Monasterio de Santa María de Monsalud, en tierras de Córcoles, el paso del tiempo se llevó muchas cosas, pero no su alma.  Allí, en medio de los campos de la Alcarria, sus piedras ya no guardan el rezo de los monjes, ni los corredores escuchan sus pasos, pero basta recorrer sus ruinas para comprender la vida de aquellos monjes que un día hicieron de este rincón un pequeño universo de oración, trabajo y recogimiento.


Y aquí vinimos nosotros, dispuestos a visitarlo a nuestro aire y, como tantas otras veces, a poner a prueba no solo la historia del monumento, sino también nuestras ya veteranas dotes para enfrentarnos a su accesibilidad. Porque, siendo sinceros, llegar y moverse por este monasterio en silla de ruedas no resultó precisamente sencillo. Pero con paciencia y empeño, conseguimos acceder al monumento y disfrutar de buena parte de lo que queda de él.

La historia del monasterio se remonta al siglo XII y está estrechamente ligada a la expansión de la Orden del Císter. Su primer abad fue Fortún Donato, discípulo de San Bernardo de Claraval, gran impulsor e ideólogo de la orden, que llegó a estas tierras acompañado por un grupo de monjes procedentes del otro lado de los Pirineos. Aquellos religiosos, conocidos como los «monjes blancos» por el color de sus hábitos, no solo venían a levantar un lugar de oración. Los monasterios cistercienses desempeñaban también una importante función en la organización y repoblación de los territorios que se iban incorporando a la Corona de Castilla.

Pero si algo contribuyó a convertir a Monsalud en un lugar especialmente conocido fue la fama milagrosa de la imagen de la Virgen de Monsalud. La tradición cuenta que Alfonso VIII de Castilla, tras la conquista de Cuenca en 1177, llegó hasta Monsalud agotado y aquejado de diferentes dolencias y malestar. Después de su estancia en el monasterio, se recuperó sorprendentemente y atribuyó su mejoría a la intervención de la Virgen. Aquel episodio fue considerado el primero de los muchos milagros que, según la tradición, comenzaron a asociarse a este lugar.

Así, durante siglos, Monsalud se convirtió en un importante centro de peregrinación. Hasta aquí llegaban personas que buscaban remedio para enfermedades y males para los que, en aquellos tiempos, la medicina poco podía hacer. A la Virgen se le atribuían poderes para curar, entre otros males: la rabia, las aflicciones y melancolías del corazón, el mal de ojo e incluso ciertos trastornos que entonces se interpretaban como posesiones. En aquellos siglos, Monsalud no era únicamente un monasterio. Para muchos debía de ser algo parecido al último lugar al que acudir cuando todo lo demás había fallado.

Con el paso de los siglos, el monasterio fue creciendo y aumentando su influencia, hasta dejar una huella notable en el sur de Guadalajara y de buena parte de la provincia de Cuenca. Sus estancias hablan de una historia que se prolongó durante siglos, hasta que la desamortización de 1835 puso fin de manera abrupta a la vida monástica de Monsalud.

Hoy, aunque el tiempo haya dejado su firma en forma de muros incompletos, espacios arruinados y dependencias que necesitan un poco de imaginación para recuperar su antiguo aspecto, todavía se reconocen: la portería, la iglesia, el claustro, la sala capitular, las sacristías, el refectorio, la bodega y parte de las antiguas estancias de los monjes. Y quizá sea precisamente eso lo que hace que la visita tenga un encanto especial: aquí no todo está perfectamente reconstruido ni colocado para la foto; hay que dejar que las piedras hagan su trabajo y contar con la imaginación para completar lo que los siglos se llevaron por delante.

Recorrer estos espacios es como ir reconstruyendo, poco a poco, la vida cotidiana de una comunidad que durante siglos hizo de este lugar su pequeño mundo. Así, su IGLESIA destaca por la sobriedad de su arquitectura románica, tan característica del espíritu cisterciense. Aunque el paso del tiempo y la ausencia de algunas de sus cubiertas hayan añadido a todo el conjunto una belleza mucho más romántica y melancólica.

El CLAUSTRO actuaba como corazón del conjunto, comunicando las diferentes estancias y ofreciendo ese espacio de silencio y recogimiento que parece hecho a propósito para escuchar cómo el viento se cuela entre las piedras. Hoy, el ambiente es muy diferente, pero sigue conservando esa capacidad de invitar a detenerse e imaginar los pasos de aquellos monjes recorriendo las mismas galerías, mientras el sonido de nuestras pisadas sustituye ahora a los rezos que durante siglos debieron acompañar la vida del monasterio.



Alrededor de él se distribuían buena parte de las dependencias necesarias para la vida cotidiana: lugares de oración, de reunión, de trabajo, de descanso e incluso espacios destinados a necesidades tan terrenales como comer, almacenar vino o recibir viajeros.

Pero sin duda alguna, uno de los espacios que más llama la atención es la SALA CAPITULAR, donde su arquitectura, ya alejada de la sencillez del románico más puro, revela esa transición hacia el gótico en sus dos naves y varios tramos cubiertos por bóvedas de crucería, sostenidas por pilares y columnas centrales cuyos capiteles muestran decoración vegetal. Hace varios siglos, en este espacio se reunían los monjes para decidir sobre la vida cotidiana del monasterio, y tuvo además una especial importancia en la historia de Monsalud, pues en ella llegaron a recibir sepultura personajes vinculados a la Orden de Calatrava. Siglos después, nosotros tratábamos de decidir cuál era la mejor toma para captar su belleza.

Al final, mientras abandonábamos Santa María de Monsalud, nos llevamos la sensación de haber visitado un lugar donde el tiempo no ha conseguido borrar del todo la memoria. Sus piedras siguen allí, quizá más silenciosas que nunca, pero todavía capaces de contar historias a quien se detiene a escucharlas.

TODA LA INFORMACIÓN INCLUIDA EN ESTA PUBLICACIÓN, HA SIDO RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

https://cultura.castillalamancha.es/patrimonio/yacimientos-visitables/monasterio-de-monsalud

 https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_Monsalud

https://www.turismocastillalamancha.es/es/cultura-y-patrimonio/monumentos/guadalajara/monasterio-de-monsalud-en-corcoles

https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/monasterio-oculto-guadalajara-donde-se-curaba-rabia_22699

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE LA PROVINCIA DE GUADALAJARA EN EL ENLACE.